¿En qué fijarse cuándo decides ingresar al mundo de las inversiones?

¿En qué fijarse cuándo decides ingresar al mundo de las inversiones?

Antes de comenzar a invertir tu dinero, debes conocer tu perfil de inversionista y aprender acerca de los instrumentos que ofrece el mercado. También es necesario que conozcas qué significan los conceptos de riesgo y rentabilidad.

En el proceso de aprender a sacarle el mayor provecho a tu dinero, el último paso es la inversión. El mercado ofrece diversos instrumentos para invertir y buscar obtener ganancias, aunque también es importante tener en cuenta otros conceptos, como riesgo y rentabilidad.

El riesgo, en materia de inversiones, se define como la variabilidad que puede existir en la rentabilidad esperada de la inversión. Es decir, una inversión es más riesgosa cuanto más volátil sea. Por lo tanto, no existe inversión sin riesgo, aunque algunos productos implican más riesgo que otros.

En tanto, la rentabilidad, o rendimiento, se define como el beneficio obtenido de una inversión. En concreto, se mide como un porcentaje del monto invertido, el que, si es positivo, se denomina ganancia, y si es negativo, será llamado pérdida.

Ahora bien, cuando decidiste invertir tu dinero, los cambios que puedan darse en el mercado tienen directa relación con el comportamiento de tus inversiones. Una crisis financiera, una pandemia, un atentado terrorista, un huracán, o la presentación de un nuevo y revolucionario producto, pueden provocar cambios en la rentabilidad que esperabas obtener.

En escenarios de alta incertidumbre, como una crisis económica, la volatilidad en los mercados aumenta, lo que también eleva los niveles de riesgo de muchos instrumentos financieros. Esto no necesariamente significa que todos pierden, ya que algunos pueden lograr importantes ganancias, pero las posibilidades de dar con ellas disminuyen notablemente.

Sabiendo esto, en Sanodelucas te entregamos las siguientes recomendaciones para proteger tus inversiones en tiempos de crisis, o si te consideras más arriesgado, para aprovechar las oportunidades que puedan surgir.

 

  1. Define tu perfil de inversionista

Lo primero que debes hacer antes de aventurarte al mundo de las inversiones, es conocer tu perfil de inversionista. Éste dependerá de tu objetivo de inversión (ahorrar para la vejez, comprarte un vehículo, viajar), el tiempo que puedes esperar antes de obtener resultados (meses, años), tu conocimiento en la materia, y cuánto estarías dispuesto a perder con tal de obtener una ganancia.

Sabiendo esto, tu perfil podría ser conservador, lo que significa que no estás dispuesto a asumir grandes pérdidas, y prefieres rendimientos más bajos si pueden ser más estables en el tiempo. Por otro lado, tu perfil podría ser arriesgado, por lo que estarías dispuesto a asumir un mayor nivel de riesgo, y pérdidas, con tal de tener la posibilidad de recibir una rentabilidad más alta. Pertenecer a este grupo implica un mayor conocimiento del mercado financiero y sus instrumentos. Finalmente, tu perfil podría ser moderado, lo que implica un punto intermedio entre los anteriores, y que en algunas ocasiones estarías dispuesto a asumir un mayor riesgo, pero en otras no.

 

  1. Elige el instrumento donde te sientes más cómodo invirtiendo

El mundo de las inversiones se divide principalmente en dos tipos de instrumentos, los de Rentabilidad Fija, y los de Rentabilidad Variable.

Los instrumentos de renta fija se caracterizan porque el emisor se compromete a realizar un pago en un periodo previamente establecido. En estos casos, como se conoce de antemano el rendimiento, lo que implica un bajo riesgo, la ganancia tiende a ser pequeña. Ejemplos de inversiones de renta fija son los depósitos a plazo y los bonos.

En cambio, los instrumentos de renta variable se caracterizan porque su rentabilidad es incierta, y no se puede establecer ni asegurar. En este caso, existe mayor riesgo a que la inversión suba o baje de precio, producto de la incertidumbre y volatilidad del mercado, aunque la ganancia puede ser mucho mayor que en los instrumentos de renta fija. Ejemplos de inversiones de renta variable son las acciones de empresas, la compra y venta de divisa, y los precios de las materias primas.

Elegir si invertir en instrumentos de renta fija o variable dependerá directamente de tu perfil de inversión, tu conocimiento del mercado, tu autocontrol y tu disciplina financiera.

 

  1. ¿Cuánto puedes invertir, y cuánto estás dispuesto a perder?

Ya que invertir implica riesgo y, por ende, la posibilidad de perder, es necesario que determines primero cuánto dinero puedes destinar a una inversión, sin alterar tu presupuesto o descuidar el pago de tus gastos. Cuando llegues a una cifra, sepárala y piensa que es un dinero aparte. Ahora, determina cuánto estás dispuesto a perder de ese dinero, ¿la mitad?, ¿un cuarto?, ¿todo? Esto sin que ponga en peligro tu organización financiera.

Finalmente, es muy importante que cuando decidas invertir, establezcas un monto para sentirte satisfecho con tu inversión y retirarte, esto especialmente en la renta variable. Determina el porcentaje de ganancia que esperas obtener, así como el porcentaje de pérdida que puedes soportar. Al cumplirse alguno, no es recomendable pensar “ahora podré ganar más”, o “tal vez pueda recuperar lo perdido”, sino que es mejor tomar tu dinero, analizar la situación, adquirir más conocimiento respecto al mercado, y volver a intentarlo cuando te sientas más preparado.

En Sanodelucas te sugerimos que antes de que decidas invertir tu dinero, conozcas tu perfil de inversionista, te informes acerca de los instrumentos que ofrece el mercado, revises noticias económicas y, en definitiva, conozcas la mayor cantidad de información. De esta forma, disminuirás el riesgo y te sentirás más seguro.

¿Cómo planificar y organizar tus finanzas en periodo de incertidumbre financiera?

Organiza tus finanzas personales con las siguientes recomendaciones

 

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